Radiaciones no ionizantes. Medidas preventivas básicas

1. Medidas preventivas para CEM

Los fabricantes de máquinas y equipos deben incorporar criterios de seguridad en la fase de diseño, de forma que los riesgos derivados de la exposición a CEM se reduzcan en origen al nivel más bajo posible. Cuando la finalidad de la máquina sea precisamente la generación de campos o sea imposible eliminar el riesgo residual que se pudiera producir, se deberá facilitar esta información en el manual de instrucciones.

Los riesgos derivados de la exposición a campos electromagnéticos dependen fundamentalmente de: 

  • La frecuencia. 
  • La intensidad del campo. 

Para evaluar el riesgo que representan los campos electromagnéticos, es necesario caracterizarlos en términos de magnitudes físicas fácilmente medibles. Sin embargo, es importante señalar que, salvo en la tabla 1 recogida en el Anexo II del real decreto 299/2016, los VLE vienen expresados en función de magnitudes físicas medidas en el interior del cuerpo humano inducidas por la exposición a campos externos y, por tanto, no son fácilmente medibles.

Los niveles de acción establecidos para los campos eléctricos son los valores de referencia a partir de los cuales se deberían adoptar medidas específicas de protección o prevención. 

Para los campos magnéticos se establecen niveles de acción inferiores correspondientes a valores límite de exposición relacionados con efectos sensoriales y niveles de acción superiores correspondientes a valores límite de exposición relacionados con efectos para la salud. Las magnitudes que se utilizan como niveles de acción son la intensidad de campo eléctrico, intensidad de campo magnético y densidad de flujo magnético

  1. Una de las medidas más eficaces para reducir la exposición es mantener al trabajador lo más alejado posible de la fuente emisora de campos electromagnéticos, ya que su intensidad desciende drásticamente al aumentar la distancia. Excepcionalmente ante CEM muy intensos podrían requerirse las medidas técnicas antes mencionadas. 
  2. Sin embargo, en la mayoría de los casos puede recurrirse a sistemas de cerramiento sin bloqueo para reducir eficazmente el riesgo. Habitualmente suele bastar, por ejemplo, con una simple valla acompañada de señalización adecuada que, de forma disuasoria, restrinja el acceso a la zona de influencia del campo electromagnético. También podría bastar con señalización en el suelo que delimite la zona de exposición a campos intensos.
  3. Medidas técnicas para reducir la emisión y exposición incluyendo, cuando sea necesario, el uso de sistemas de bloqueo, blindajes o mecanismos similares de protección de la salud;
  4. Medidas adecuadas de delimitación y acceso, como señales, etiquetas, marcas en el suelo o barreras para limitar o controlar el acceso; 
  5. en caso de exposición a campos eléctricos, medidas y procedimientos para controlar las corrientes de contacto y las descargas en forma de chispa, mediante métodos técnicos y formación de los trabajadores;
  6. programas adecuados de mantenimiento de los equipos de trabajo y de los lugares y los puestos de trabajo;
  7. el diseño y la disposición de los lugares y puestos de trabajo;
  8. la limitación de la duración e intensidad de la exposición;
  9. a disponibilidad de equipos adecuados de protección individual. En la actualidad no existen equipos de protección individual (EPI) certificados para la protección frente a campos electromagnéticos

De acuerdo con lo establecido en el artículo 25 de la LPRL y en el artículo 4 del RSP, para garantizar de manera específica la protección de los trabajadores con riesgos particulares se deben tener en cuenta en la evaluación sus características personales. Las medidas preventivas y de protección para reducir la exposición incluidas en el plan de acción que se deriven de esta evaluación deben estudiarse de forma individualizada atendiendo a sus necesidades particulares. Entre los trabajadores con riesgos particulares se encuentran, por ejemplo: las trabajadoras embarazadas y los portadores de dispositivos metálicos con fines terapéuticos, activos o pasivos, implantados internamente. Entre los implantes activos están los marcapasos cardíacos o las bombas de administración de medicamentos, mientras que las prótesis articulares, clavos, placas o tornillos se consideran implantes pasivos. Un criterio razonable para garantizar la protección eficaz de los trabajadores especialmente sensibles podría ser mantener los niveles de exposición a campos electromagnéticos por debajo de los límites para el público general establecidos en el Real Decreto 1066/2001, de 28 de septiembre.

Las zonas de los lugares de trabajo en las que, según la evaluación de riesgos, exista la posibilidad de que los trabajadores vayan a estar expuestos a campos electromagnéticos que superen los niveles de acción serán objeto de señalización, de acuerdo con el Real Decreto 485/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el trabajo. Dichas zonas se identificarán y se limitará el acceso a las mismas en caso necesario.

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VLEsalud y VLEsensoriales para referirse a los valores límite relacionados con efectos para la salud y valores límite relacionados con efectos sensoriales, respectivamente. NA (E)sup y NA (E)inf se emplearán como abreviatura de niveles de acción superiores e inferiores para el campo eléctrico y NA (B)sup y NA (B)inf para el campo magnético.

El empresario garantizará que la exposición de los trabajadores a campos electromagnéticos no supere ni los VLE relacionados con efectos para la salud ni los VLE relacionados con efectos sensoriales, tanto para los efectos térmicos como para los efectos no térmicos.

Los VLE se establecen para prevenir los efectos adversos por lo que su cumplimiento asegura que no se producirán daños en la salud de los trabajadores. Sin embargo, como se explica en el apéndice 1, en general los VLE son magnitudes inducidas en el interior del organismo y, en consecuencia, no pueden 18 GUÍA TÉCNICA medirse en el puesto de trabajo, de ahí que surja la necesidad de establecer los NA.

Los NA son magnitudes ambientales medibles que se han obtenido a partir de los VLEsalud presuponiendo las condiciones de exposición más desfavorables para garantizar la máxima protección para el trabajador. El hecho de que los NA se obtengan suponiendo las condiciones de exposición más desfavorables abre la posibilidad a que estos niveles puedan superarse, dado que estas condiciones, tan desfavorables, solo se producirán esporádicamente.

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Es posible superar los NA, bajo las condiciones de la tabla 1, pero los VLEsalud deben cumplirse en todo momento.

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Es posible superar los VLEsensoriales, bajo las condiciones de la tabla 2, pero los VLEsalud deben cumplirse en todo momento.

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en el caso de los CEM, los límites se definen como valores de pico o promediados a tan solo unos minutos. En concreto, se pueden dar estas situaciones: • Para los efectos no térmicos, no se puede exceder el VLE en ningún momento durante la jornada laboral. • Para efectos térmicos, entre 100 kHz y 10 GHz, no podrá excederse el VLE en ningún período de 6 minutos durante la jornada laboral. • A partir de 10 GHz, donde el calentamiento es superficial, no podrá excederse el VLE correspondiente en ningún período de duración calculada según la ecuación: tminutos = 68/ν1,05 (ν es la frecuencia expresada en GHz)

Como norma general se tendrá en cuenta que la exposición a radiaciones disminuye rápidamente a medida que aumenta la distancia entre el foco emisor y el individuo. El aumento de la distancia es la única medida preventiva efectiva para disminuir la exposición a campos magnéticos estáticos.

Las radiaciones que inciden en un objeto lo pueden atravesar, ser absorbidas por él o ser reflejadas por dicho objeto. La capacidad de una radiación para penetrar en un objeto depende de la longitud de onda de la misma y de las características estructurales del material. Una de las técnicas de protección frente a las radiaciones electromagnéticas consiste en apantallar convenientemente dicha radiación. Las pantallas deben estar conformadas con material apropiado.

Las radiaciones correspondientes a las bandas del Infrarrojo y Ultravioleta pueden ser apantalladas fácilmente, incluso con pantallas cuya transparencia permite acceder visualmente a la zona confinada.

El apantallamiento con mallas metálicas, apropiado, por ejemplo, para la protección frente a RF o MO, requiere el cálculo de la luz de la malla teniendo en cuenta la longitud de onda.

La intensidad del campo eléctrico puede disminuirse encerrando el foco o el receptor en una construcción metálica convenientemente puesta a tierra («Jaula de Faraday»).

El blindaje del foco emisor en el momento de su fabricación es la medida preventiva necesaria en el caso de ciertos tipos de Láseres.

La reducción del tiempo de exposición disminuye, así mismo, las dosis recibidas durante el trabajo.

La señalización de las zonas de exposición es una medida de control de tipo informativo, muy conveniente cuando la exposición a radiaciones tiene cierta importancia, especialmente para las personas portadoras de marcapasos cardíacos, por el peligro de interferencia en su funcionamiento que algunas radiaciones no ionizantes conllevan.

El uso de protecciones individuales (pantalla facial, gafas, ropa de trabajo, etc.) se limita al caso de radiaciones IR o UV.

Es conveniente realizar mediciones de los niveles de radiación existentes y valorarlos convenientemente por comparación con niveles de referencia técnicamente contrastados.

Es necesaria la realización de reconocimientos médicos específicos (cuando sea técnicamente posible) y periódicos, al personal expuesto a radiaciones.

2. Medidas preventivas para Campos magnéticos estáticos

Las medidas de protección para el uso industrial y científico de campos magnéticos pueden clasificarse en las siguientes categorías: 

  • medidas de diseño técnico, 
  • uso de la distancia de separación y 
  • controles administrativos. 

No existe la posibilidad de equipos de protección individual (por ejemplo, prendas y máscaras especiales), para los campos magnéticos. 

No obstante, un área especial de preocupación son las medidas protectoras contra riesgos potenciales por interferencia magnética con equipos electrónicos de emergencia o médicos y para implantes quirúrgicos y dentales. Las fuerzas mecánicas aplicadas a los implantes ferromagnéticos y objetos sin amarrar en instalaciones con campos de alta intensidad requieren tomar precauciones frente a los riesgos para la salud y la seguridad. 

Las técnicas destinadas a minimizar la exposición indebida a campos magnéticos de alta intensidad en grandes instalaciones industriales y de investigación suelen pertenecer a uno de estos cuatro tipos: 

  1. distancia y tiempo 
  2. blindaje magnético 
  3. interferencia (EMI) y compatibilidad electromagnéticas 
  4. medidas administrativas. 

El uso de señales de advertencia y zonas de acceso especial para limitar la exposición del personal cerca de instalaciones de grandes imanes ha sido de máxima utilidad para controlar la exposición. Este tipo de controles administrativos suelen ser preferibles al blindaje magnético, que puede resultar extremadamente caro. 

Los objetos ferromagnéticos y paramagnéticos (cualquier sustancia magnetizante) sueltos pueden convertirse en proyectiles peligrosos cuando están sujetos a gradientes de campo magnético intensos. Este riesgo solo puede evitarse retirando los objetos metálicos sueltos de la zona y los que lleve el personal. Deberá prohibirse la presencia de objetos tales como tijeras, destornilladores y bisturíes en las proximidades.

Cuando las densidades de flujo magnético exceden de 3 mT deben tomarse precauciones para prevenir riesgos por objetos metálicos volantes. Los relojes analógicos, tarjetas de crédito, cintas magnéticas y discos de ordenador pueden resultar afectados negativamente por la exposición a 1 mT, pero esto no se considera preocupante en relación con la seguridad de las personas. 

Se podrá utilizar el acceso esporádico del público a instalaciones especiales en las que las densidades de flujo magnético excedan de 40 mT en condiciones debidamente controladas, siempre que no se rebase el límite de exposición profesional correspondiente.

Las personas portadoras de algunos implantes ferromagnéticos o de dispositivos de activación eléctrica (distintos de los marcapasos cardíacos) pueden ser afectadas por campos de nivel superior a algunos mT. Estas pueden no estar debidamente protegidos por los límites aquí indicados. 

La mayoría de los marcapasos cardíacos es improbable que resulten afectados por la exposición a campos de intensidad inferior a 0,5 mT. Este límite es el que se fija también como de precaución con trabajadoras embarazadas.

3. Medidas preventivas para radiación UV

La exposición laboral a la Radiación UV debe minimizarse en la medida de lo posible. 

En lo referente a las fuentes artificiales deberá darse prioridad en lo posible a medidas técnicas tales como filtrado, blindaje y confinamiento. Los controles administrativos, tales como la limitación de acceso, pueden reducir los requisitos de protección individual. 

Los trabajadores que actúan a la intemperie pueden reducir al mínimo su riesgo de exposición a la radiación UV solar utilizando ropa apropiada de tejido tupido y sombrero de ala ancha, y para reducir aún más la exposición pueden aplicarse filtros solares a la piel expuesta. 

En la industria existen numerosas fuentes que pueden producir lesiones oculares agudas con una exposición breve. Hay diversos protectores oculares con distintos grados de protección apropiados para cada uso. Entre los de uso industrial se encuentran los cascos para soldadura (que además ofrecen protección frente a la radiación intensa visible e infrarroja y protegen la cara), las caretas, las gafas de seguridad y las gafas con absorción UV. 

En las situaciones de exposición industrial se puede valorar el riesgo ocular midiendo y comparando los niveles de exposición con los límites recomendados. 

Existe una amplia disponibilidad de lentes filtrantes de la radiación UV, de vidrio o de plástico, con factores de atenuación muy elevados, que protegen contra la totalidad del espectro UV.

Casi todos los materiales de las lentes de vidrio y de plástico bloquean la radiación ultravioleta de menos de 300 nm y la radiación infrarroja de longitud de onda superior a 3.000 nm (3 µm) y para algunos láseres y fuentes ópticas ofrecen buena protección las gafas de seguridad transparentes ordinarias, con resistencia al impacto (por ejemplo las lentes de policarbonato transparentes bloquean eficazmente las longitudes de onda superiores a 3 µm). No obstante, es preciso añadir absorbentes tales como óxidos metálicos al vidrio o colorantes orgánicos a los plásticos para eliminar la radiación UV de hasta 380-400 nm aproximadamente y la infrarroja desde 780 nm hasta 3 µm.

4. Medidas preventivas para luz visible e IR

La exposición laboral a la radiación visible e IR rara vez entraña riesgos y por lo general es beneficiosa. No obstante, algunas fuentes emiten una cantidad considerable de radiación visible provocando con ello la respuesta de aversión natural, por lo que hay pocas probabilidades de sobreexposición accidental de los ojos. En cambio, es muy probable que se produzca exposición accidental en el caso de fuentes artificiales que sólo emiten radiación en el infrarrojo próximo. 

Entre las medidas que pueden adoptarse para reducir al mínimo la exposición innecesaria del personal a la radiación IR están un diseño técnico adecuado del sistema óptico que se utilice, el uso de gafas o pantallas adecuadas, la limitación del acceso a las personas directamente relacionadas con el trabajo y la comprobación de que los trabajadores son conscientes de los riesgos potenciales que entraña la exposición a fuentes de radiación intensa visible e infrarroja.

Normalmente se utiliza un grado de protección de las pantallas o gafas de soldadura de 3 o 4 para la soldadura con gas (que exige utilizar gafas) y de 10 a 14 para la soldadura con arco eléctrico o de plasma (para las que se requiere pantalla). La regla práctica es que la atenuación frente a los riesgos oculares es adecuada si el soldador considera que puede observar el arco cómodamente. En la actualidad existen filtros de soldadura auto-oscurecibles (automáticos), cuyo número de tinte aumenta con la intensidad de la radiación óptica que incide en él, que evita que el soldador se levante la careta y se pueda producir la fotoqueratitis. La característica fundamental de estas caretas es la velocidad en el cambio de filtro

5. Medidas preventivas para radiación LASER

El sistema de clasificación de riesgos de los láseres facilita considerablemente la determinación de las medidas de seguridad adecuadas. Las normas de seguridad sobre láseres y las reglas prácticas requieren por sistema la adopción de medidas de control tanto más restrictivas cuanto más alta es la clasificación. En la práctica siempre es preferible confinar totalmente el láser y la trayectoria del haz de manera que no sea accesible ninguna radiación láser potencialmente peligrosa. En otras palabras, si sólo se utilizan productos láser de clase 1 en el lugar de trabajo, la seguridad de uso está garantizada. 

Sin embargo, en muchas situaciones esto sencillamente no es viable, por lo que se requiere la oportuna formación de los trabajadores en la utilización segura del producto y en las medidas de control del riesgo. 

Aparte de la regla evidente de no apuntar con un láser a los ojos de una persona, no se exige ninguna medida de control para un producto láser de clase 2. 

Para los láseres de clases superiores se requieren obviamente medidas de seguridad. Si no es factible el confinamiento total de un láser de clase 3 o 4, el uso de carcasas que cubran el haz (por ejemplo tubos), pantallas deflectoras y cubiertas ópticas puede eliminar casi totalmente el riesgo de exposición ocular peligrosa en la mayoría de los casos. 

Cuando no sea posible encerrar láseres de las clases 3 y 4, deberá establecerse una zona con entrada controlada para el láser y generalmente dentro de la zona de riesgo nominal (ZRN) del haz láser es obligatorio el uso de protectores oculares contra el láser. 

Aunque en la mayoría de laboratorios de investigación en los que se utilizan haces láser colimados la ZRN abarca la totalidad de la zona controlada del laboratorio, en aplicaciones de haz focalizado la ZRN puede ser sorprendentemente limitada y no abarcar toda la sala. 

Como garantía contra el uso inadecuado y posibles acciones peligrosas por parte de usuarios del láser no autorizados debe utilizarse la llave de control que traen todos los productos láser fabricados comercialmente. Dicha llave deberá guardarse en lugar seguro cuando no se utilice el láser si éste es accesible a las personas. 

Durante la alineación y la puesta a punto inicial del láser es preciso adoptar precauciones especiales, ya que la probabilidad de sufrir lesiones oculares graves es muy elevada en tales circunstancias. Los operarios que trabajen con láseres deberán estar instruidos en los métodos de seguridad antes de realizar la puesta a punto y alineación del láser. 

Después de establecerse los límites de exposición profesional se desarrollaron medios de protección ocular contra el láser y se definieron especificaciones para determinar las densidades ópticas (OD, una medida logarítmica del factor de atenuación) que serían necesarias para láseres específicos en función de la longitud de onda y de la duración de la exposición.