
La Universidad de Zaragoza se ha convertido en un espacio cardioprotegido
para cuidar el corazón de toda la comunidad universitaria y visitantes.
El vicerrectorado de Ciencias de la Salud ha coordinado la instalación
de seis desfibriladores semiautomáticos en los campus universitarios
de Huesca, Teruel, San Francisco y Río Ebro, así como en la
Facultad de Veterinaria y en la de Ciencias Económicas y Empresariales.
En nuestro país, las enfermedades cardiovasculares constituyen uno
de los problemas de salud más importantes para la población.
La mayoría de las muertes evitables se deben a enfermedades coronarias,
y se producen en el medio extrahospitalario. Se estima que cada año
se producen en España más de 24.500 paradas cardiacas, lo que
equivale a una media de una cada 20 minutos, ocasionando cuatro veces más
muertes que los accidentes de tráfico, y la fibrilación ventricular
es la responsable inicial de hasta un 85% de las paradas cardiacas extrahospitalarias.
Para combatir este problema, diversos estudios científicos han demostrado
la efectividad, utilidad y el nulo riesgo de la utilización de los
desfibriladores semiautomáticos en los programas de atención
inmediata realizados por personal no sanitario en espacios públicos,
y avalan que dicha utilización puede salvar la vida a personas que
sufren una fibrilación ventricular.
El desfibrilador semiautomático (DESA) analiza el ritmo cardiaco,
identifica las arritmias mortales tributarias de desfibrilación y administra
una descarga eléctrica con la finalidad de restablecer el ritmo cardiaco
viable con altos niveles de seguridad. Se trata de aparatos de fácil
uso, que pueden ser utilizados por personal no sanitario con la formación
y acreditación adecuada.
El Real Decreto 365/2009, de 20 de marzo, establece las condiciones y requisitos
mínimos de seguridad y calidad en la utilización de desfibriladores
semiautomáticos externos fuera del ámbito sanitario.
Ubicación de los desfibriladores en los diferentes Campus
de la Universidad de Zaragoza